La tarde de ayer me di una vuelta por el Centro de Arte "La Estancia", ya que nos invitaron a observar la exposición de algunos de los trabajos del maestro venezolano del cinetismo Alejandro Otero, que PDVSA presenta con motivo de la restauración del Abra Solar.
Da la casualidad que en los jardines de La Estancia se encontraba dando un concierto Evio di Marzo y su Adrenalina Caribe, uno de mis compositores favoritos de los 80's. Por supuesto, no iba a perder la oportunidad de tomar algunas fotos, e incluso Sulan (mi esposa) le pidió a su hermano que nos tomara una foto con el concierto en el fondo. En ese momento se acerca una anfotriona del centro de arte y nos pide que guardemos la cámara pues no se pueden tomar fotos.
Obviamente no me iba a quedar con esa y le pregunto la razón. Su respuesta: su cámara es demasiado profesional. Me quedé sin palabras en la boca, creo que un "muchísimas gracias" hubiese sido una mejor señal del estupor conseguido por tan incomprensible respuesta. Luego del refunfuño de rigor, guardo mi cámara y abandono los jardines rumbo a la sala de exposición. Allí, con cabeza más fría, le pregunto a las anfitrionas la verdadera razón para no dejarme tomar fotos con mi cámara. Me preguntan el destino de las fotos y les digo que son personales. Ellas me explican que mucha gente se ha lucrado con fotos tomadas en los predios del centro de arte y que incluso algunos las han puesto en Internet; eso deben impedirlo, pues lo allí expuesto forma parte del patrimonio nacional. El sarcasmo fluye a mi boca y la respuesta no podía ser otra: "mira, Evio di Marzo es muy bueno, pero no creo que todavía esté catalogado como parte del patrimonio nacional". "Ah bueno, si quiere habla con el encargado de prensa a ver que le dice".
Creo que al socialismo del siglo XXI le queda mucho camino por recorrer para que las chicas de La Estancia comprendan que patrimonio nacional significa que es de todos, pero no de nadie. Es decir, si quiero puedo tomar las fotos que me de la gana y si luego me lucro con ellas, es en ese momento que podrían emprender acciones legales. Defender derechos patrimoniales en un centro de cultura es algo totalmente incoherente, que no tiene consonancia con lo que se nos repite una y otra vez sobre la refundación de la República.
Si señorita, la próxima vez que pase por La Estancia me voy a dar una vueltecita por la oficina del Jefe de Prensa para explicarle el país y el momento que vivimos.

2 comentarios:
Compañero:
Wellcome to the jungle....
Eso no es mas que una muestra de la ineptitud colectiva que se ha adueñado de Venezuela, obviamente por aquellos que estan del lado interno de la calle, los que estamos fuera de ese grupúsculo, gracias a Dios, nos queda algo llamado consciencia..
Mis saludos.
Ja! Eso de que tu cámara es "demasiado profesional" es muy cómico, por no decir, que estos tiempos si no nos trajeran consecuencias tan trágicas, sería hasta cómico. Ya te pasó una vez en la USB ¿no? Parece que te confunden con un reportero gráfico y como a este gobierno, sólo le gustan los periodistas genuflexos ...
La otra, es que te compres una camarita que parezca "demasiado normal", a lo mejor así, si puedes tomar todas las fotos que quieras, hasta en Miraflores.
Digo yo...
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