Mi estimado profesor de inferencia probabilística, Oswaldo Ramírez, solía decir que tu teoría, lo que tú eres, es algo difícil de cambiar. Si eres rockero, es muy complicado para tu estómago digerir el pop. Si eres folklórico, el reggaeton te sabe a emulsión de Scott. Si eres salsero clásico, la salsa erótica es como el porno, aunque lo disfrutes nunca hablaras de él.
Algunos intérpretes, gracias al talento musical de sus arreglistas y a su propia capacidad de adaptación, logran realizar covers que pasan a formar parte de la historia de la música. La versión de la gran canción de Bob Dylan "Knocking on Heavens Doors" que hizo Guns'n'Roses, es una muestra de que lo bueno se puede mejorar.
En nuestro idioma, los covers suelen estar en el mundo del pop, ya que la poca diversidad rockera crea iconos de difícil sustitución subconsciente. Sin embargo, hoy me he encontrado con un trans-cover (covers realizados por artistas de otro género musical) rockero tan absurdamente increíble, que ni al mismo Dalí, con toda su genialidad surrealista, se le hubiese ocurrido.
Con ustedes, el Ozzie iberoamericano!!! Salve, Señor de la oscuridad!!! El inframundo no pudo contigo y por eso vuelves a nosotros!!!
Obviamente, no podía dejar de poner el original, sólo para establecer un punto de referencia para aquellos que no sepan de que va todo esto.
martes, 23 de octubre de 2007
sábado, 29 de septiembre de 2007
Filosofía Citadina - Colas
La velocidad a la cual avanza la cola, siempre será inversamente proporcional a la necesidad de llegar lo antes posible a tu destino.
Corolario: mientras mas veces cambies de canal, mas tiempo le agregaras a tu estadía en la cola, y mas importante aún, A LA ESTADÍA DE LOS DEMÁS!
Corolario: mientras mas veces cambies de canal, mas tiempo le agregaras a tu estadía en la cola, y mas importante aún, A LA ESTADÍA DE LOS DEMÁS!
miércoles, 12 de septiembre de 2007
Un año más! (o un año menos?)
El sábado pasado cumplí un año más. Qué cuántos son? pues para mi suficientes como para darme cuenta que ya tengo la edad de mi papá cuando pensaba que jamás llegaría a tener la edad de mi papá. Sentado en mi casa, me veo rodeado por fotos (por cierto, me doy cuenta que la mayoría son mias, lo cual me parece un poco extraño) donde aparecen amigos y momentos que vienen a mi memoria tan a menudo que se hace normal recordarlos ya sin que causen mucha emoción (debo admitirlo), sin embargo, viéndolas en detalle y sobre todo en el contexto de estar cumpliendo un año mas, me pasa como dice la canción: "se me hace un nudo en la garganta, y el corazón se me salta", y bueno, antes de verme llorando me volteo y veo (una vez más) que no tengo televisión por cable gracias a la junta de condominio, con lo cual se hace una mezcla de emociones encontradas, lo cual permite que mi cuerpo regrese a la "normalidad".
Me veo en una foto de navidad del CEAPULA; me veo en mi uniforme de la escuela en Trujillo, en frente del renault 16TX2 de mi papá, me veo en una foto de las primeras jornadas de investigaciòn de operaciones con todos los que conformamos el comité organizador; me veo con la gente de corpdata cuando ni siquiera pensaba formar parte del equipo; me veo en una actividad del FOMDES, me veo siendo inyectado por Gloria... y asi recuerdo las situaciones entrelazadas con cada momento de esos y muchos otros. Cierro los ojos y me veo cargando a mi ahijada recién nacida; me veo cargando a mi otro ahijado en la iglesia de la parroquia en mérida; recuerdo tantos momentos que he compartido con todos mis amigos, y especialmente con mi esposa. Recientemente compartí con mi sobrino, y de verdad caigo en cuenta de que tengo la edad de mi papá cuando yo pensé que cuando yo tuviera su edad estaría haciendo otras cosas totalmente distintas a las que estoy haciendo. Siempre pensé/soñé que estaría haciendo cosas de grande a esta edad, y ahora que llegué a la edad veo que sigo haciendo lo mismo que siempre he hecho, y me parece extraño. Toda una experiencia quimérica.
De verdad no he consumido nada ilegal, mas que el "orine" de rata/ratón que puede caer en el borde de una lata de cerveza (no me la voy a tomar con pitillo), como si los ratones se orinaran las latas desde que yo pasé los 30 años (antes el unico roedor que me preocupaba era el del dia siguiente a caerme a cervezas). El día de mi cumpleaños tuve el honor de rodearme de algunos de mis amigos de siempre. Como conversaba recientemente, los amigos son los que se hacen en la universidad. Ellos estuvieron conmigo, y hasta se calaron las mismas "pendejadas" mias de siempre. Si no fuese porque se fueron temprano (dejandome una nevera llena de alcohol y una cocina llena de pasapalos), podría jurar que estaba en los tiempos de la universidad. Solo faltaron algunos, físicamente, ya que siempre estarán presentes (aunque mis compadres no se acordaron de mi).
En algunas fotos aparece mi mamá. Cuántas veces me dijo que las cosas serían como son actualmente. La verdad es que no me tomé el tiempo que pude para darle la razón, pero sé que donde está sabe que si la tenía. Vienen muchos cumpleaños más, en los cuales espero poder compartir tal cual como pude hacerlo en este que acaba de pasar.
como dice otra canción: "GRACIAS A LA VIDA!!!!..."
Me veo en una foto de navidad del CEAPULA; me veo en mi uniforme de la escuela en Trujillo, en frente del renault 16TX2 de mi papá, me veo en una foto de las primeras jornadas de investigaciòn de operaciones con todos los que conformamos el comité organizador; me veo con la gente de corpdata cuando ni siquiera pensaba formar parte del equipo; me veo en una actividad del FOMDES, me veo siendo inyectado por Gloria... y asi recuerdo las situaciones entrelazadas con cada momento de esos y muchos otros. Cierro los ojos y me veo cargando a mi ahijada recién nacida; me veo cargando a mi otro ahijado en la iglesia de la parroquia en mérida; recuerdo tantos momentos que he compartido con todos mis amigos, y especialmente con mi esposa. Recientemente compartí con mi sobrino, y de verdad caigo en cuenta de que tengo la edad de mi papá cuando yo pensé que cuando yo tuviera su edad estaría haciendo otras cosas totalmente distintas a las que estoy haciendo. Siempre pensé/soñé que estaría haciendo cosas de grande a esta edad, y ahora que llegué a la edad veo que sigo haciendo lo mismo que siempre he hecho, y me parece extraño. Toda una experiencia quimérica.
De verdad no he consumido nada ilegal, mas que el "orine" de rata/ratón que puede caer en el borde de una lata de cerveza (no me la voy a tomar con pitillo), como si los ratones se orinaran las latas desde que yo pasé los 30 años (antes el unico roedor que me preocupaba era el del dia siguiente a caerme a cervezas). El día de mi cumpleaños tuve el honor de rodearme de algunos de mis amigos de siempre. Como conversaba recientemente, los amigos son los que se hacen en la universidad. Ellos estuvieron conmigo, y hasta se calaron las mismas "pendejadas" mias de siempre. Si no fuese porque se fueron temprano (dejandome una nevera llena de alcohol y una cocina llena de pasapalos), podría jurar que estaba en los tiempos de la universidad. Solo faltaron algunos, físicamente, ya que siempre estarán presentes (aunque mis compadres no se acordaron de mi).
En algunas fotos aparece mi mamá. Cuántas veces me dijo que las cosas serían como son actualmente. La verdad es que no me tomé el tiempo que pude para darle la razón, pero sé que donde está sabe que si la tenía. Vienen muchos cumpleaños más, en los cuales espero poder compartir tal cual como pude hacerlo en este que acaba de pasar.
como dice otra canción: "GRACIAS A LA VIDA!!!!..."
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sábado, 4 de agosto de 2007
No estaba muerto, estaba de MUDANZA!
Me había hecho la promesa de escribir al menos una vez por semana, y hasta hace una semana (quizás dos), lo había cumplido a cabalidad. Sin embargo, debido a que hemos estado en proceso de mudanza, no ha sido porsible que mantenga al dia mi promesa, pero antes de que piensen que estaba muerto, como suele suceder en estos medios, queria dejar claro que solo estaba apartado por causas mayores, nada de olvidar la escritura semanal.
Aún estoy pendiente de la serie de los "avances tecnológicos", que tengo material listo para ser publicado, mas las cositas diarias que van surgiendo. Así que esten pendientes, que ya comenzarpe a retomar el vicio....
Aún estoy pendiente de la serie de los "avances tecnológicos", que tengo material listo para ser publicado, mas las cositas diarias que van surgiendo. Así que esten pendientes, que ya comenzarpe a retomar el vicio....
domingo, 29 de julio de 2007
Socialismo y derechos de autor
La tarde de ayer me di una vuelta por el Centro de Arte "La Estancia", ya que nos invitaron a observar la exposición de algunos de los trabajos del maestro venezolano del cinetismo Alejandro Otero, que PDVSA presenta con motivo de la restauración del Abra Solar.
Da la casualidad que en los jardines de La Estancia se encontraba dando un concierto Evio di Marzo y su Adrenalina Caribe, uno de mis compositores favoritos de los 80's. Por supuesto, no iba a perder la oportunidad de tomar algunas fotos, e incluso Sulan (mi esposa) le pidió a su hermano que nos tomara una foto con el concierto en el fondo. En ese momento se acerca una anfotriona del centro de arte y nos pide que guardemos la cámara pues no se pueden tomar fotos.
Obviamente no me iba a quedar con esa y le pregunto la razón. Su respuesta: su cámara es demasiado profesional. Me quedé sin palabras en la boca, creo que un "muchísimas gracias" hubiese sido una mejor señal del estupor conseguido por tan incomprensible respuesta. Luego del refunfuño de rigor, guardo mi cámara y abandono los jardines rumbo a la sala de exposición. Allí, con cabeza más fría, le pregunto a las anfitrionas la verdadera razón para no dejarme tomar fotos con mi cámara. Me preguntan el destino de las fotos y les digo que son personales. Ellas me explican que mucha gente se ha lucrado con fotos tomadas en los predios del centro de arte y que incluso algunos las han puesto en Internet; eso deben impedirlo, pues lo allí expuesto forma parte del patrimonio nacional. El sarcasmo fluye a mi boca y la respuesta no podía ser otra: "mira, Evio di Marzo es muy bueno, pero no creo que todavía esté catalogado como parte del patrimonio nacional". "Ah bueno, si quiere habla con el encargado de prensa a ver que le dice".
Creo que al socialismo del siglo XXI le queda mucho camino por recorrer para que las chicas de La Estancia comprendan que patrimonio nacional significa que es de todos, pero no de nadie. Es decir, si quiero puedo tomar las fotos que me de la gana y si luego me lucro con ellas, es en ese momento que podrían emprender acciones legales. Defender derechos patrimoniales en un centro de cultura es algo totalmente incoherente, que no tiene consonancia con lo que se nos repite una y otra vez sobre la refundación de la República.
Si señorita, la próxima vez que pase por La Estancia me voy a dar una vueltecita por la oficina del Jefe de Prensa para explicarle el país y el momento que vivimos.
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martes, 17 de julio de 2007
Quién lo iba a decir...
69% GeekMingle2 - Free Online Dating
Todavía recuerdo cuando ponía mi "Geek Code" al pie de mis correos electrónicos. jejejeje
Gracias al Ángel Negro por el enlace.
Todavía recuerdo cuando ponía mi "Geek Code" al pie de mis correos electrónicos. jejejeje
Gracias al Ángel Negro por el enlace.
domingo, 15 de julio de 2007
Los Tiempos Modernos (IV)
Con muchos buenos recuerdos traidos a mi mente, sigo con el tema de los avances tecnológicos que he ido viviendo. En esta oportunidad me referiré a las computadoras que he tenido la oportunidad de operar a lo largo de mis dias de vida.
Aún recuerdo la primera computadora que tuve. Bueno, realmente no llegué "tener" computadoras sino hasta que llegué a la universidad. Lo que sucedía era que mi papá, un fanático de comprar lo que le ofrecen como "lo último en tecnología", terminaba, junto conmigo, viendo como hacer funcionar cada uno de esos "gadgets" que compraba. Así, a comienzos de los 80's, llegó a la casa la Sinclair ZX81. Por esos días estabamos enfiebrados con el ATARI, y recuerdo que utilizaba el mismo adaptador del atari para conectar la ZX81. Venía en un kit bien completo: una impresorita térmica, y un módulo de memoria de nada más y nada menos que 64K. Al menos donde nosotros vivíamos, era algo tan avanzado en aquellos días, que ni siquiera se podía hablar de su existencia, porque la gente no sabía de que rayos se les estaba hablando. En un mundo donde lo que mandaba eran las máquinas de escribir, y en los bancos se comunicaban con telex, hablar de una computadora era como hablar de Dios. Progresivamente fuí descubriendo como utilizar la ZX81, hasta que llegué a mi primer programa jamás escrito:
a=1
b=1
c=a+b
Era Basic, el lenguaje con el que comencé a programar (del cual no hablaré mucho en este post, ya que el tema será cubierto más adelante). Eran horas las que pasaba conectado a mi televisor de 13", blanco y negro, "programando". Leyendo el manual que traía la computadorita (era lo único que tenía, aún no estaba disponible Internet). Un buen día, no muy lejos del momento en que abrimos la caja por primera vez, pude imprimir en la pequeña impresora. Y eventualmente, logré hacer uso de la memoria, aunque realmente no la utilicé mucho.
Poco a poco mi papá fué olvidandose de la sinclair, y yo fuí haciéndome más y más experto. Recuerodo el día que pude utilizar, por primera vez, un televisor a color con la sinclair. Pues no pasó nada, ya que para aprovechar el color había que tener una Sinclair ZX Spectrum, con lo cual ya comenzaba, tal cual sucede hoy, que uno siempre estaba unos metros detrás de la cresta de la ola (aún por aquellos días).
El tiempo fué pasando. Quizás 2 o 3 años, cuando un buen día, mi papá apareció en la casa con lo que para mi era el último grito de la moda tecnológica. Claro, después de utilizar una computadora que tenía que conectar a un televisor, y que si no estaba enchufada no funcionaba, el ver una computadora PORTÁTIL era de verdad algo asombroso. El nuevo juguete era una EPSON PX8 GENEVA. que utilizaba un sistema operativo (cosa nueva para mi), que no era otro que el CP/M. No existían aún las unidades de disquette ni nada de eso, y lo que se hacía era tenerlo en un "ROM chip". De hecho, utilizaba 2 de estos chips, y uno de ellos (que trajo la computadora), era el wordstar. Tampoco voy a ahondar en lo que representó en mi vida (y en la de la humanidad) el wordstar, ya que lo haré eventualmente. La manera revolucionaria de almacenar información y compartirla era a través de una unidad de cinta miniatura, como la que usan los reporteros (o utilizaban). La verdad es que nunca tuvimos la oportunidad de compartir nada con nadie por ese método, pero era importante tenerlo en caso de necesitarlo. A pesar de que yo por esos días estaba en el liceo, no tenia mucho que pasar en la computadora. Sin embargo, una noche, en la que mi papá no estaba en la casa, se fué la luz, y yo aproveché para demostrarle a mi hermano y a mi mamá para que era buena esa computadora, y la saqué, y la prendí a pesar de que no había electricidad. No hice nada, repito, porque no tenía nada que hacer. Al día siguiente, cuando mi papá vió la computadora, me tocó un sermón memorable, ya que el teclado de la computadora estaba llena del producto de la fusión de la cera que compone la vela que tenia alumbrando en la mesa donde coloqué la computadora (lo que conocemos en venezuela como ESPERMA)...


Luego de esa computadora, llegó la que si me cambió la vida: la Apple IIc. Esta si fué una revolución personal. la aprendí a utilizar al dedillo. No programaba mucho (por no decir nada, pero le saqué el jugo. Pasaba todos mis trabajos. Tenía una impresora y todo, que se alimentaba con papel contínuo; y bueno, hasta un "joystick" tuve. Bueno, de hecho, aún tengo mi Apple IIc, aunque desde hace mucho no la prendo...

El siguiente paso (de mi papá), fué una macintosh 512. Esa realmente se adaptó a las necesidades de mi papá, pero para mi no fupe mas que un juguete, ya que la capacidad gráfica era insuperable (para su momento, y a pesar de ser blanco y negro, que comparado con el verde monocromático de la IIc...). Instalé muchos juegos, y fué la primera vez que utilicé un procesador de palabras tipo "word" (si es que no era el word mismo, creo que era wordperfect). Con eso se acabarían los comandos CTRL+, aunque me mantuve fiel a mi IIc, que ahora si era mia.
Luego, llegó el momento de irme a la Universidad. para ello, y en vista de que iba a estudiar Ingeniería de Sistemas, mi papá me regaló una PC, una 286, con monitor monocromático magenta, Disco Duro de 20 MB, y la exhorbitante cantidad de 64 MB de memoria RAM. Era lo último que había para el momento (septiembre 1987). Con esa computadora hice muchas, MUCHAS cosas, y aprendí muchas otras más. Pero ya esas historias forman parte de otro post, así que quien estpe interesado en conocer el resto de la historia, que continúe a la misma bati-hora, por el mismo bati-canal.
Aún recuerdo la primera computadora que tuve. Bueno, realmente no llegué "tener" computadoras sino hasta que llegué a la universidad. Lo que sucedía era que mi papá, un fanático de comprar lo que le ofrecen como "lo último en tecnología", terminaba, junto conmigo, viendo como hacer funcionar cada uno de esos "gadgets" que compraba. Así, a comienzos de los 80's, llegó a la casa la Sinclair ZX81. Por esos días estabamos enfiebrados con el ATARI, y recuerdo que utilizaba el mismo adaptador del atari para conectar la ZX81. Venía en un kit bien completo: una impresorita térmica, y un módulo de memoria de nada más y nada menos que 64K. Al menos donde nosotros vivíamos, era algo tan avanzado en aquellos días, que ni siquiera se podía hablar de su existencia, porque la gente no sabía de que rayos se les estaba hablando. En un mundo donde lo que mandaba eran las máquinas de escribir, y en los bancos se comunicaban con telex, hablar de una computadora era como hablar de Dios. Progresivamente fuí descubriendo como utilizar la ZX81, hasta que llegué a mi primer programa jamás escrito:
a=1
b=1
c=a+b
Era Basic, el lenguaje con el que comencé a programar (del cual no hablaré mucho en este post, ya que el tema será cubierto más adelante). Eran horas las que pasaba conectado a mi televisor de 13", blanco y negro, "programando". Leyendo el manual que traía la computadorita (era lo único que tenía, aún no estaba disponible Internet). Un buen día, no muy lejos del momento en que abrimos la caja por primera vez, pude imprimir en la pequeña impresora. Y eventualmente, logré hacer uso de la memoria, aunque realmente no la utilicé mucho.
Poco a poco mi papá fué olvidandose de la sinclair, y yo fuí haciéndome más y más experto. Recuerodo el día que pude utilizar, por primera vez, un televisor a color con la sinclair. Pues no pasó nada, ya que para aprovechar el color había que tener una Sinclair ZX Spectrum, con lo cual ya comenzaba, tal cual sucede hoy, que uno siempre estaba unos metros detrás de la cresta de la ola (aún por aquellos días).
El tiempo fué pasando. Quizás 2 o 3 años, cuando un buen día, mi papá apareció en la casa con lo que para mi era el último grito de la moda tecnológica. Claro, después de utilizar una computadora que tenía que conectar a un televisor, y que si no estaba enchufada no funcionaba, el ver una computadora PORTÁTIL era de verdad algo asombroso. El nuevo juguete era una EPSON PX8 GENEVA. que utilizaba un sistema operativo (cosa nueva para mi), que no era otro que el CP/M. No existían aún las unidades de disquette ni nada de eso, y lo que se hacía era tenerlo en un "ROM chip". De hecho, utilizaba 2 de estos chips, y uno de ellos (que trajo la computadora), era el wordstar. Tampoco voy a ahondar en lo que representó en mi vida (y en la de la humanidad) el wordstar, ya que lo haré eventualmente. La manera revolucionaria de almacenar información y compartirla era a través de una unidad de cinta miniatura, como la que usan los reporteros (o utilizaban). La verdad es que nunca tuvimos la oportunidad de compartir nada con nadie por ese método, pero era importante tenerlo en caso de necesitarlo. A pesar de que yo por esos días estaba en el liceo, no tenia mucho que pasar en la computadora. Sin embargo, una noche, en la que mi papá no estaba en la casa, se fué la luz, y yo aproveché para demostrarle a mi hermano y a mi mamá para que era buena esa computadora, y la saqué, y la prendí a pesar de que no había electricidad. No hice nada, repito, porque no tenía nada que hacer. Al día siguiente, cuando mi papá vió la computadora, me tocó un sermón memorable, ya que el teclado de la computadora estaba llena del producto de la fusión de la cera que compone la vela que tenia alumbrando en la mesa donde coloqué la computadora (lo que conocemos en venezuela como ESPERMA)...


Luego de esa computadora, llegó la que si me cambió la vida: la Apple IIc. Esta si fué una revolución personal. la aprendí a utilizar al dedillo. No programaba mucho (por no decir nada, pero le saqué el jugo. Pasaba todos mis trabajos. Tenía una impresora y todo, que se alimentaba con papel contínuo; y bueno, hasta un "joystick" tuve. Bueno, de hecho, aún tengo mi Apple IIc, aunque desde hace mucho no la prendo...

El siguiente paso (de mi papá), fué una macintosh 512. Esa realmente se adaptó a las necesidades de mi papá, pero para mi no fupe mas que un juguete, ya que la capacidad gráfica era insuperable (para su momento, y a pesar de ser blanco y negro, que comparado con el verde monocromático de la IIc...). Instalé muchos juegos, y fué la primera vez que utilicé un procesador de palabras tipo "word" (si es que no era el word mismo, creo que era wordperfect). Con eso se acabarían los comandos CTRL+, aunque me mantuve fiel a mi IIc, que ahora si era mia.
Luego, llegó el momento de irme a la Universidad. para ello, y en vista de que iba a estudiar Ingeniería de Sistemas, mi papá me regaló una PC, una 286, con monitor monocromático magenta, Disco Duro de 20 MB, y la exhorbitante cantidad de 64 MB de memoria RAM. Era lo último que había para el momento (septiembre 1987). Con esa computadora hice muchas, MUCHAS cosas, y aprendí muchas otras más. Pero ya esas historias forman parte de otro post, así que quien estpe interesado en conocer el resto de la historia, que continúe a la misma bati-hora, por el mismo bati-canal.
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