martes, 23 de octubre de 2007
Nuestro Ozzie
Algunos intérpretes, gracias al talento musical de sus arreglistas y a su propia capacidad de adaptación, logran realizar covers que pasan a formar parte de la historia de la música. La versión de la gran canción de Bob Dylan "Knocking on Heavens Doors" que hizo Guns'n'Roses, es una muestra de que lo bueno se puede mejorar.
En nuestro idioma, los covers suelen estar en el mundo del pop, ya que la poca diversidad rockera crea iconos de difícil sustitución subconsciente. Sin embargo, hoy me he encontrado con un trans-cover (covers realizados por artistas de otro género musical) rockero tan absurdamente increíble, que ni al mismo Dalí, con toda su genialidad surrealista, se le hubiese ocurrido.
Con ustedes, el Ozzie iberoamericano!!! Salve, Señor de la oscuridad!!! El inframundo no pudo contigo y por eso vuelves a nosotros!!!
Obviamente, no podía dejar de poner el original, sólo para establecer un punto de referencia para aquellos que no sepan de que va todo esto.
sábado, 29 de septiembre de 2007
Filosofía Citadina - Colas
Corolario: mientras mas veces cambies de canal, mas tiempo le agregaras a tu estadía en la cola, y mas importante aún, A LA ESTADÍA DE LOS DEMÁS!
miércoles, 12 de septiembre de 2007
Un año más! (o un año menos?)
Me veo en una foto de navidad del CEAPULA; me veo en mi uniforme de la escuela en Trujillo, en frente del renault 16TX2 de mi papá, me veo en una foto de las primeras jornadas de investigaciòn de operaciones con todos los que conformamos el comité organizador; me veo con la gente de corpdata cuando ni siquiera pensaba formar parte del equipo; me veo en una actividad del FOMDES, me veo siendo inyectado por Gloria... y asi recuerdo las situaciones entrelazadas con cada momento de esos y muchos otros. Cierro los ojos y me veo cargando a mi ahijada recién nacida; me veo cargando a mi otro ahijado en la iglesia de la parroquia en mérida; recuerdo tantos momentos que he compartido con todos mis amigos, y especialmente con mi esposa. Recientemente compartí con mi sobrino, y de verdad caigo en cuenta de que tengo la edad de mi papá cuando yo pensé que cuando yo tuviera su edad estaría haciendo otras cosas totalmente distintas a las que estoy haciendo. Siempre pensé/soñé que estaría haciendo cosas de grande a esta edad, y ahora que llegué a la edad veo que sigo haciendo lo mismo que siempre he hecho, y me parece extraño. Toda una experiencia quimérica.
De verdad no he consumido nada ilegal, mas que el "orine" de rata/ratón que puede caer en el borde de una lata de cerveza (no me la voy a tomar con pitillo), como si los ratones se orinaran las latas desde que yo pasé los 30 años (antes el unico roedor que me preocupaba era el del dia siguiente a caerme a cervezas). El día de mi cumpleaños tuve el honor de rodearme de algunos de mis amigos de siempre. Como conversaba recientemente, los amigos son los que se hacen en la universidad. Ellos estuvieron conmigo, y hasta se calaron las mismas "pendejadas" mias de siempre. Si no fuese porque se fueron temprano (dejandome una nevera llena de alcohol y una cocina llena de pasapalos), podría jurar que estaba en los tiempos de la universidad. Solo faltaron algunos, físicamente, ya que siempre estarán presentes (aunque mis compadres no se acordaron de mi).
En algunas fotos aparece mi mamá. Cuántas veces me dijo que las cosas serían como son actualmente. La verdad es que no me tomé el tiempo que pude para darle la razón, pero sé que donde está sabe que si la tenía. Vienen muchos cumpleaños más, en los cuales espero poder compartir tal cual como pude hacerlo en este que acaba de pasar.
como dice otra canción: "GRACIAS A LA VIDA!!!!..."
sábado, 4 de agosto de 2007
No estaba muerto, estaba de MUDANZA!
Aún estoy pendiente de la serie de los "avances tecnológicos", que tengo material listo para ser publicado, mas las cositas diarias que van surgiendo. Así que esten pendientes, que ya comenzarpe a retomar el vicio....
domingo, 29 de julio de 2007
Socialismo y derechos de autor
La tarde de ayer me di una vuelta por el Centro de Arte "La Estancia", ya que nos invitaron a observar la exposición de algunos de los trabajos del maestro venezolano del cinetismo Alejandro Otero, que PDVSA presenta con motivo de la restauración del Abra Solar.
Da la casualidad que en los jardines de La Estancia se encontraba dando un concierto Evio di Marzo y su Adrenalina Caribe, uno de mis compositores favoritos de los 80's. Por supuesto, no iba a perder la oportunidad de tomar algunas fotos, e incluso Sulan (mi esposa) le pidió a su hermano que nos tomara una foto con el concierto en el fondo. En ese momento se acerca una anfotriona del centro de arte y nos pide que guardemos la cámara pues no se pueden tomar fotos.
Obviamente no me iba a quedar con esa y le pregunto la razón. Su respuesta: su cámara es demasiado profesional. Me quedé sin palabras en la boca, creo que un "muchísimas gracias" hubiese sido una mejor señal del estupor conseguido por tan incomprensible respuesta. Luego del refunfuño de rigor, guardo mi cámara y abandono los jardines rumbo a la sala de exposición. Allí, con cabeza más fría, le pregunto a las anfitrionas la verdadera razón para no dejarme tomar fotos con mi cámara. Me preguntan el destino de las fotos y les digo que son personales. Ellas me explican que mucha gente se ha lucrado con fotos tomadas en los predios del centro de arte y que incluso algunos las han puesto en Internet; eso deben impedirlo, pues lo allí expuesto forma parte del patrimonio nacional. El sarcasmo fluye a mi boca y la respuesta no podía ser otra: "mira, Evio di Marzo es muy bueno, pero no creo que todavía esté catalogado como parte del patrimonio nacional". "Ah bueno, si quiere habla con el encargado de prensa a ver que le dice".
Creo que al socialismo del siglo XXI le queda mucho camino por recorrer para que las chicas de La Estancia comprendan que patrimonio nacional significa que es de todos, pero no de nadie. Es decir, si quiero puedo tomar las fotos que me de la gana y si luego me lucro con ellas, es en ese momento que podrían emprender acciones legales. Defender derechos patrimoniales en un centro de cultura es algo totalmente incoherente, que no tiene consonancia con lo que se nos repite una y otra vez sobre la refundación de la República.
Si señorita, la próxima vez que pase por La Estancia me voy a dar una vueltecita por la oficina del Jefe de Prensa para explicarle el país y el momento que vivimos.
martes, 17 de julio de 2007
Quién lo iba a decir...
Todavía recuerdo cuando ponía mi "Geek Code" al pie de mis correos electrónicos. jejejeje
Gracias al Ángel Negro por el enlace.
domingo, 15 de julio de 2007
Los Tiempos Modernos (IV)
Aún recuerdo la primera computadora que tuve. Bueno, realmente no llegué "tener" computadoras sino hasta que llegué a la universidad. Lo que sucedía era que mi papá, un fanático de comprar lo que le ofrecen como "lo último en tecnología", terminaba, junto conmigo, viendo como hacer funcionar cada uno de esos "gadgets" que compraba. Así, a comienzos de los 80's, llegó a la casa la Sinclair ZX81. Por esos días estabamos enfiebrados con el ATARI, y recuerdo que utilizaba el mismo adaptador del atari para conectar la ZX81. Venía en un kit bien completo: una impresorita térmica, y un módulo de memoria de nada más y nada menos que 64K. Al menos donde nosotros vivíamos, era algo tan avanzado en aquellos días, que ni siquiera se podía hablar de su existencia, porque la gente no sabía de que rayos se les estaba hablando. En un mundo donde lo que mandaba eran las máquinas de escribir, y en los bancos se comunicaban con telex, hablar de una computadora era como hablar de Dios. Progresivamente fuí descubriendo como utilizar la ZX81, hasta que llegué a mi primer programa jamás escrito:
a=1
b=1
c=a+b
Era Basic, el lenguaje con el que comencé a programar (del cual no hablaré mucho en este post, ya que el tema será cubierto más adelante). Eran horas las que pasaba conectado a mi televisor de 13", blanco y negro, "programando". Leyendo el manual que traía la computadorita (era lo único que tenía, aún no estaba disponible Internet). Un buen día, no muy lejos del momento en que abrimos la caja por primera vez, pude imprimir en la pequeña impresora. Y eventualmente, logré hacer uso de la memoria, aunque realmente no la utilicé mucho.
Poco a poco mi papá fué olvidandose de la sinclair, y yo fuí haciéndome más y más experto. Recuerodo el día que pude utilizar, por primera vez, un televisor a color con la sinclair. Pues no pasó nada, ya que para aprovechar el color había que tener una Sinclair ZX Spectrum, con lo cual ya comenzaba, tal cual sucede hoy, que uno siempre estaba unos metros detrás de la cresta de la ola (aún por aquellos días).
El tiempo fué pasando. Quizás 2 o 3 años, cuando un buen día, mi papá apareció en la casa con lo que para mi era el último grito de la moda tecnológica. Claro, después de utilizar una computadora que tenía que conectar a un televisor, y que si no estaba enchufada no funcionaba, el ver una computadora PORTÁTIL era de verdad algo asombroso. El nuevo juguete era una EPSON PX8 GENEVA. que utilizaba un sistema operativo (cosa nueva para mi), que no era otro que el CP/M. No existían aún las unidades de disquette ni nada de eso, y lo que se hacía era tenerlo en un "ROM chip". De hecho, utilizaba 2 de estos chips, y uno de ellos (que trajo la computadora), era el wordstar. Tampoco voy a ahondar en lo que representó en mi vida (y en la de la humanidad) el wordstar, ya que lo haré eventualmente. La manera revolucionaria de almacenar información y compartirla era a través de una unidad de cinta miniatura, como la que usan los reporteros (o utilizaban). La verdad es que nunca tuvimos la oportunidad de compartir nada con nadie por ese método, pero era importante tenerlo en caso de necesitarlo. A pesar de que yo por esos días estaba en el liceo, no tenia mucho que pasar en la computadora. Sin embargo, una noche, en la que mi papá no estaba en la casa, se fué la luz, y yo aproveché para demostrarle a mi hermano y a mi mamá para que era buena esa computadora, y la saqué, y la prendí a pesar de que no había electricidad. No hice nada, repito, porque no tenía nada que hacer. Al día siguiente, cuando mi papá vió la computadora, me tocó un sermón memorable, ya que el teclado de la computadora estaba llena del producto de la fusión de la cera que compone la vela que tenia alumbrando en la mesa donde coloqué la computadora (lo que conocemos en venezuela como ESPERMA)...


Luego de esa computadora, llegó la que si me cambió la vida: la Apple IIc. Esta si fué una revolución personal. la aprendí a utilizar al dedillo. No programaba mucho (por no decir nada, pero le saqué el jugo. Pasaba todos mis trabajos. Tenía una impresora y todo, que se alimentaba con papel contínuo; y bueno, hasta un "joystick" tuve. Bueno, de hecho, aún tengo mi Apple IIc, aunque desde hace mucho no la prendo...

El siguiente paso (de mi papá), fué una macintosh 512. Esa realmente se adaptó a las necesidades de mi papá, pero para mi no fupe mas que un juguete, ya que la capacidad gráfica era insuperable (para su momento, y a pesar de ser blanco y negro, que comparado con el verde monocromático de la IIc...). Instalé muchos juegos, y fué la primera vez que utilicé un procesador de palabras tipo "word" (si es que no era el word mismo, creo que era wordperfect). Con eso se acabarían los comandos CTRL+, aunque me mantuve fiel a mi IIc, que ahora si era mia.
Luego, llegó el momento de irme a la Universidad. para ello, y en vista de que iba a estudiar Ingeniería de Sistemas, mi papá me regaló una PC, una 286, con monitor monocromático magenta, Disco Duro de 20 MB, y la exhorbitante cantidad de 64 MB de memoria RAM. Era lo último que había para el momento (septiembre 1987). Con esa computadora hice muchas, MUCHAS cosas, y aprendí muchas otras más. Pero ya esas historias forman parte de otro post, así que quien estpe interesado en conocer el resto de la historia, que continúe a la misma bati-hora, por el mismo bati-canal.
miércoles, 11 de julio de 2007
De nombres y patrocinios
Por supuesto, a este primer nombre le salieron dos más, casi automáticamente:
Mérida: Stadio Delle Andi "Motatán"
Maracaibo: Sun Devil "Catira Regional Light" Stadium
Se les ocurre algún otro?
domingo, 8 de julio de 2007
viernes, 6 de julio de 2007
Los tiempos modernos (III)
De pequeño, recuerdo el teléfono gris, con el circulo rojo, donde estaba el disco que utilizábamos para marcar los teléfonos a los cuales se quería llamar. Pensando ahorita, no recuerdo en esa época haber visto teléfonos públicos. Quizás es que la época era otra (obviamente) y uno nunca necesitaba llamar a nadie por ahi por la calle. A veces me pregunto como era que vivíamos tan tranquilos. Recuerdo que mi papá salía a trabajar, y sabíamos de él o bien porque llegaba a mediodía, o porque lo llamábamos a su oficina, lo cual era muy, MUY raro. La gente salía, y nadie sabía nada de lo que hacían, dónde andaban, cuándo regresaban, si estaban bien o mal, sino hasta que se les volvía a ver. Una consecuencia directa de eso era que había muchas cosas que contar al verse. Eran horas que se pasaban "incomunicados" de sus seres queridos, amigos, compañeros de trabajo o jefes. Si se pedía permiso, no se podía saber nada del empleado hasta el momento en que regresaba. Uno mismo se iba para la escuela, y no sabían nada de uno sino hasta que regresaba. Definitivamente eran otras épocas, y para mi, de más calidad que las actuales.
Recuerdo claramente que un día, mi papá anunció nuestro viaje a Miami. Eso fué antes del viernes negro (agosto del 82). En vista de nuestro viaje, fueron muchos los encargos que nos hicieron. Recuerdo claramente que un amigo de mi papá le pidió que le trajera un teléfono inalámbrico. Entre las muchas cosas que hicimos estando en Miami, fué ir a una tienda (quizás una radioshack), a buscar, entre otras cosas (inútiles la mayoría, especialmente hoy en día), el teléfono inalámbrico. Recuerdo que habían muchos modelos, aunque no recuerdo los tipos. Lo que si recuerdo es el modelo que compró mi papá para su amigo. Un teléfono que parecía más bien un radio; era grande, muy grande; blanco, traía un estuche de cuero negro horrible, y una antena telescópica como de 2 metros al extenderla toda. Aparte de eso, traía como 4 antenas que eran para colocar por fuera de la casa, y que se conectaban a la base, que permitían que se tuviese cobertura no se cuantos kilómetros a la redonda. La idea del teléfono era ser algo similar a lo que hoy en día son los teléfonos celulares. Mi papá se lo trajo a su amigo, quien por supuesto lo rechazó, para deleite de mi papá, porque era una aparato realmente grande y muy poco práctico. Nosotros lo instalamos y lo utilizamos con mucho orgullo, aunque las antenas externas quedaron solo para ser utilizadas como espadas laser (imitando a las de la guerra de las galaxias, ya que estaba saliendo la película "el imperio contraataca"), para luego desaparecer en medio de las montañas de cosasinútiles.com que teníamos, y que terminaban en un camión de basura en alguna época del año en que mi mamá se arrechaba.Lo importante de este recuerdo es cómo, en aquellos días (como dicen en la biblia cuando se refieren a los tiempos de Jesús), no existían los teléfonos inalámbricos, aparatos que hoy en día son de uso común, aunque no todo el mundo tiene uno (quizás por razones técnicas, mas no económicas).
A partir de esos días comenzó el desastre que nos ha conducido al ritmo que llevamos hoy en día. Comenzaron a utilizarse (al menos yo) los teléfonos monederos. Luego vinieron los tarjeteros, hasta los que tenemos hoy en día. Y entonces aparecieron los teléfonos celulares. Recuerdo como si fuese ayer el primer teléfono celular que llegó a la casa. En realidad llegaron 2. Uno era un motorola, de los que llamaban "bloque", y otro que era el de lujo.
Yo mataba por cargar esos teléfonos, pero debido a lo caro (realmente caro) que era utilizarlo, me prohibieron terminantemente hacerlo. Pero la suerte me acompañó, y cuando me fuí a estudiar a mérida, le dieron a mi tía, con quien vivía, uno de los teléfonos (el de lujo), por lo cual yo hice todo lo posible por convencerla de cargarlo, hasta que lo logré.

No fué tan difícil, ya que era realmente estrambótico cargar un teléfono, y por lo caro que era llamar a uno, practicamente nadie lo hacía por esos días (hoy en día es estrambótico no cargar un teléfono, aunque sigue siendo muy caro llamar a uno). Recuerdo que por esos días fuimos un día a casa de Igor. estaban sus hermanas reunidas con unos amigos, y de nuestro lado recuerdo que estábamos Igor, Julio y yo (no recuerdo si habia alguien mas, quizas y muy seguramente Héctor), y yo me puse a llamar a la casa de Igor con mi celular, y cuando la hermana de Igor atendía, yo colgaba. Con eso nos divertimos un buen rato hasta que me descubrieron, y me hicieron objeto de muy malas miradas.Pues bueno, en esos días antes de los celulares, regresando a lo que indiqué al comienzo, éramos muy felices. Nadie podía conseguirlo a uno. No había desespero por un enchufe o un cargador, como sucede hoy en día, que parece que alguien fuese a morir cuando se escucha la señal del teléfono que está bajo de batería. De hecho, con los primeros teléfonos el talón de aquiles era la pila; no eran "inteligentes", si no se descargaban totalmente antes de cargarlas, se reducía drásticamente la duración de las mismas, por lo cual la competencia, después de tener el último teléfono, era tener el mejor cargador. Los mejores eran los que descargaban la pila antes de cargarla, pero eran muy caros. Tener un celular era realmente un lujo. No existía el prepago, de manera que el celular era un lujo solo para aquellos que tenían una tarjeta de crédito, con límite suficiente para cubrir las altísimas tarifas que cobraba, en esa época, solo telcel.
Hoy en día hago el ejercicio de ver como sería mi vida sin celular: podría andar por la calle sin necesidad de que me llamen para preguntarme donde estoy; tendría mucho mas que conversar con la gente cuando la veo, ya que por lo general, cuando a uno le pasa algo importante, lo primero que hace es llamar a alguien (o a varios) para contarles, quedando para el momento del encuentro personal, la frase "ajá, y entonces que fué lo que te pasó que me contaste por teléfono?", lo cual, a mi gusto, le quita lo romántico a la conversación, y mata definitivamente la emoción del relato de un buen cuento. Si pido permiso en el trabajo, no me llamarían para saber donde estoy, que estoy haciendo, o si puedo regresar antes de lo que había dicho. Las vacaciones serían realmente vacaciones. Y finalmente, no tendría que contestar el teléfono a juro, por temor a que quien me llama me esté observando... definitivamente, sería MUY feliz, aunque no me quejo de las ventajas de poder tenerlo. Uno de los teléfonos que marcó mi vida fué el motorola starTAC. recuerdo que cuando compré el primero, en octubre de 1998, lo primero que leí en el manual fué un párrafo que decía algo así: "usted tiene en su mano la pieza tecnológica más avanzada del género humano...". No era exactamente así, pero es lo que me hizo sentir. Luego de ese equipo tuve otros modelos de starTAC, hasta que desaparecieron. Hoy en día tengo un smartphone, que me permite estar conectado en todo momento a Internet, que es otro tema que tocaré en otra entrega, ya que también he vivido muchos cambios desde que me conecté por primera vez hasta ahora, que lo hago desde mi teléfono celular.
Beam me up, scotie!
domingo, 1 de julio de 2007
Los dragones existen
Lo escuchado son, en realidad, los ronquidos de mi "querido" cuñado Carlos, que durante esos 11 días se dedicó a amargarme el sueño. Lo peor, es que su esposa dormía a su lado con el sueño de los justos. Increible.
sábado, 30 de junio de 2007
Los Tiempos Modernos (II)

viernes, 29 de junio de 2007
JFK

John F. Kennedy, 1962.
Hector Nº 1!!!
miércoles, 27 de junio de 2007
Los Tiempos Modernos (I)
Después de eso, me puse a pensar en lo que ya le toca a uno: los gastos, cuanto debo en la tarjeta, cuanto puedo gastar, cuando lo puedo pagar, etc. Una vez finalizado ese procedimiento de rigor, estaba listo; tenia la fecha tentativa de compra, busqué la manera, a donde enviarlo, como me lo harían llegar a mí, y todo lo necesario para lograr la meta final: poder jugar lo que quería. En el ínterin, me recomendaron otros juegos de los que, por la explicación que di, me gustan, como “splinter cell” y “gears of war”.
De repente, me puse a pensar y a recordar muchas cosas referentes a los video juegos. Caí en cuenta, que este muchacho, con solo diez años menos que yo, me habia dicho que siempre había tenido una consola. Eso me hizo recordar si acaso yo había tenido una consola, y de inmediato vinieron a mi memoria los dias gloriosos del ATARI. Cómo sentía una envidia tremenda por un amigo que tenía un INTELLIVISION, y como pasábamos jornadas completas mi familia y yo jugando PAC-MAN. Por supuesto, que al comparar los gráficos del pac-man con los que vi de “call of duty”, ya casi vomité de asco por el pac-man. Pero me estoy alejando del camino que quiero recorrer.
Todo esto que recién me ocurrió me hizo pensar que es increíble la brecha tecnológica que nos separa a 2 generaciones. Los chamos de hoy en día, que tienen 20 años o menos, no entienden como el mundo existía sin teléfonos celulares. Mucho menos se imaginan ver televisión en blanco y negro, no tener controles remotos “inalámbricos”, teléfonos inalámbricos, reproductores MP3 y pare usted de contar. Ni hablar de las computadoras y menos de Internet!Pues bien, para aquellos que son de mi generación, aquí les iré recordando las cosas que tuve la oportunidad de utilizar, el paso de lo que había a lo que surgía y como fué el cambio. Y a los de las generaciones mas jóvenes, pues este es un legado para que vean que la vida no siempre fue como la ven ahora.
Cerveza light?
Luego de aclimatarlos a esta mortal y apestosa niebla, nos atendió un mesonero, solicitando nuestra preferencia en libaciones. Cuando le llegó el turno a la "honolable" (mi esposa), su selección de una espumosa ligera en calorías produjo una reacción de sorpresa y sorna su interlocutor: cerveza light?
Si amigos, en el décimo país más obeso del mundo no se conseguía una cerveza light, mientras en Venezuela cerca del 20% del consumo se decanta por esa opción. La opción más cercana es la llamada "clara", una mezcla a partes iguales de cerveza y una gaseosa sin azúcar con sabor a limón. Algo es algo.
Hasta ahora, casi cuatro años después, cerrando el ciclo que nos mantuvo en España, se ha presentado la primera cerveza light de estas tierras: Cruzcampo Light. Por fin los venezolanos tendremos un equivalente español a nuestra bebida preferida. A mi no me tocó a tiempo, pero a los que me seguirán, la despedida de nuestras costas será un poco menos dolorosa. Sólo falta que se comience a producir harina pan con el maíz gallego.
martes, 26 de junio de 2007
Cuando las traducciones son... ¿mejores?
Sin embargo, hay una traducción que voy a extrañar mucho cuando me vaya de España. Me he vuelto fanático de "House, M.D.", precisamente porque el actor que realiza el doblaje, Luis Porcar, es incluso mejor que el mismísimo Hugh Laurie para transmitir el mensaje del guión. O mejor dicho, la combinación Laurie-Porcar es brutal. House, mucho más en su traducción española, es precisamente la encarnación del médico demoníaco que nunca nos queremos encontrar, pero al que siempre terminamos enfrentando en el sistema de salud venezolano: cruel, ególatra, déspota y sádico. Pero también sincero y, lo peor, siempre tiene la razón... incluso cuando se equivoca. Creo que en cierto sentido, nunca me he visto más identificado con un personaje.
Les presento al dueto Laurie-Porcar en su interpretación de una de las mejores escenas de House, M.D.:
domingo, 24 de junio de 2007
Un poco de historia
Sí debo hacer una aclaratoria: no voy a volver a tocar esto de esta manera. Recientemente, conversando con un familiar aquí en caracas, me dijo una vaina que hoy mas que nunca me retumba en la cabeza: "la vejez comienza cuando los recuerdos son mayores que las esperanzas". Pues bien, les recomiendo que comencemos a tratar nuestras esperanzas, porque de lo contrario, TENDREMOS QUE ACEPTAR QUE ESTAMOS VIEJOS.
Es todo por ahora.
Por si acaso no quedó claro!










