El día que llegamos a España, nuestros amigos nos invitaron a vivir la experiencia de los bares ibéricos. No más entrar, una cortina de humo, producto del brutal tabaquismo que tiene sometido a la mitad de los habitantes habituales de los centros lúdicos españoles, te golpea y te impregna del olor típico que sólo se consigue en las discotecas venezolanas. Nunca había visto gente tan fumadora como los españoles.
Luego de aclimatarlos a esta mortal y apestosa niebla, nos atendió un mesonero, solicitando nuestra preferencia en libaciones. Cuando le llegó el turno a la "honolable" (mi esposa), su selección de una espumosa ligera en calorías produjo una reacción de sorpresa y sorna su interlocutor: cerveza light?
Si amigos, en el décimo país más obeso del mundo no se conseguía una cerveza light, mientras en Venezuela cerca del 20% del consumo se decanta por esa opción. La opción más cercana es la llamada "clara", una mezcla a partes iguales de cerveza y una gaseosa sin azúcar con sabor a limón. Algo es algo.
Hasta ahora, casi cuatro años después, cerrando el ciclo que nos mantuvo en España, se ha presentado la primera cerveza light de estas tierras: Cruzcampo Light. Por fin los venezolanos tendremos un equivalente español a nuestra bebida preferida. A mi no me tocó a tiempo, pero a los que me seguirán, la despedida de nuestras costas será un poco menos dolorosa. Sólo falta que se comience a producir harina pan con el maíz gallego.
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3 comentarios:
Que cuento excelente. xD
No sabía ese detalle.
Me queda una duda, ¿qué tal la tal Cruzcampo Light?.
Lo digo porque nuestro sistema digestivo esta adaptado a cerveza hecha con caraota y yuca.
NPI. Todavía no me he atrevido. :D
mira, yo aquí consigo harina pan de la nuestra, y estoy en valladolid que no es que sea la urbe más desarrollada.
Venezolanos en España, aquí se vende (al menos en gadis) harin pan importada de Venezuela y malta polar =)
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